Altas temperaturas

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Leobardo deseaba desintoxicar su cuerpo de las sustancias malignas que al paso del tiempo se fueron acumulando en su organismo. Una amiga le recomendó que fuera a un local de baños turcos, pues la experiencia de someterse a un tratamiento de esa clase, le ayudaría a relajarse y al mismo tiempo a depurar su sistema.

El hombre tomó el directorio telefónico y realizó una llamada a un negocio que se encontraba a unas cuantas cuadras de su lugar de trabajo. Quedó tan complacido con lo que le dijeron que pensó en acudir allá al día siguiente.

Llegó a la recepción y le pidió al encargado que le asignara una sala.

– En este momento estamos llenos, pero permítame invitarle un poco de tasajo mientras espera su turno. Le contestó el encargado a Leobardo.

– ¡Vaya! Qué cecina tan rica. Es la carne más suave y jugosa que he probado.

– La hacemos aquí mismo a diario, por eso es tan fresca. Replicó el dependiente.

Al fin una sala se desocupó y nuestro amigo se dispuso a disfrutar de su baño turco. Entró a un cuarto hermético de madera, el cual poco a poco se iba saturando de vapor.

En una de las paredes había un termómetro el cual le iba indicando los grados a los que se encontraba la habitación. Al llegar a los 25°, Leobardo ya sudaba abundantemente.

De pronto, escuchó la voz del dependiente que le decía:

– Está a punto de iniciar la segunda fase del tratamiento, si siente mucho calor, no dude en girar la perilla y salir de ahí.

– De acuerdo.

Luego el clima interno de la pieza adquirió más de 40°. Sin embargo, Leobardo aunque un poco mareado decidió resistir el procedimiento completo.

– Señor, ¿se encuentra bien?

– Sí, estoy estupendamente.

– Me alegra escuchar eso, ya que iniciaremos la etapa final. Mencionó el encargado

La temperatura subió a 65°, como pudo Leobardo se levantó de su asiento y quiso abrir la puerta, más se llevó la sorpresa de que esta había sido cerrada con llave.

Una hora más tarde, el dependiente le dio una instrucción a uno de sus ayudantes:

– Ve a la sala número seis, recoge la carne y llévala a la bodega…

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