El saco en la cruz de la tumba

Otro de los relatos contados por mi querida madre, que escucho en su juventud y el cual comparto con ustedes tal como me lo platico, eran a mediados de los años sesentas, mi madre adolescente por aquellos años, fue a un baile que se llevaba a cabo en la ciudad de Gomez Palacios, Durango, ciudad que forma parte de la comarca lagunera.

La salida desde Torreón a la ciudad de Lerdo a los bailes en aquellas épocas, era de salir a las 7 de la noche y regresar cuando mucho pasadas de las 12 de la mañana, pero en aquella ocasión a ese baile en particular, tenían que cruzar un puente el cual, nadie quería pasar a esas horas, ya que decían que ahí se aparecía una mujer solicitando un raid.

Una de las amigas de mi Madre cuenta que un hermano de ella le paso, que en el trayecto de ir a el baile, en ese puente vio a una preciosa mujer pidiendo, un aventon, los dos amigos, con un gesto caballeroso se pararon en el puente y levantaron a la muchacha aquella, eran mediados de Diciembre y aun que el frió no calaba aun, la hermosa mujer estaba con un atuendo muy liviano para la época.

En el trayecto a el baile que era una graduación, los dos amigos le convencieron, para que los acompañara y pasar un rato agradable y así fue, uno de ellos, el hermano de la amiga de mi mama, estuvo toda la noche bailando con ella y al ser una mujer tan linda, pensó que la suerte le había sonreído.

Ya por la noche, la muchacha de nombre Brenda, les pidió, que la llevaran a su casa, el cual los dos amigos accedieron a llevarla, al subir al carro, el enamoradizo, hombre la tomo del hombro y noto que estaba helada y se ofreció a prestarle el saco de su traje, para que no pasara mas frió al salir de la fiesta.

En el trayecto de regreso, el otro amigo, entendiendo, se puso a manejar y dejo al par de enamorados se fueran en la parte trasera para que se conocieran mas, ella le dio la dirección al que manejaba y el trayecto fue muy corto para el que había tenido la suerte de conocer a brenda.

Al dejarla, y retirarse con toda la ilusión de a ver conocido, a esa mujer encantadora, se le paso por alto el saco del traje que amablemente le había prestado a la linda mujer. pensando en que seria un excelente pretexto para volver a verla, no regreso por el, a su casa si no hasta el día siguiente, que se presento en la casa en donde la mujer se había encaminado.

Al tocar la puerta de la casa, una mujer, un tanto demacrada, por la vida que le había tocado vivir, abrió la puerta, a lo que Carlos pregunto por Brenda, la mujer un tanto molesta e incrédula, pregunto de nuevo que a quien buscaba, el con toda la creencia de que era la casa correcta, al ver que la mujer un día antes había entrado a esa casa, le confirmo que si, el nombre de la mujer que buscaba era el correcto.

Acto seguido, la mujer un tanto molesta y con los ojos a punto del llanto, le reprocho a Carlos el por que de su acción, que ya por muchos años había sufrido y que los acontecimientos los había tratado de guardar en su corazón, y el llegaba a desenterrar viejos recuerdos.

Carlos al no saber de que hablaba la mujer, que lógico se veía, era la madre de Brenda, le dijo que su hija ya tenia 8 años de muerta, desconcertado, Carlos en tono de reproche le dijo a la señora. que hasta el saco del traje le había prestado, que si todo era una broma, era de mal gusto.

La señora saco de una repisa, una fotografía de su hija, y se dispuso a enseñársela a el muchacho incrédulo, el aun en shock por las palabras de la señora, se dispuso a ver la fotografía, solo para corroborar que era la misma, muchacha con la que había bailado toda la noche anterior.

Aun incrédulo, y cuestionando a la mujer, se disponía a salir de esa casa, cuando la señora impactada por lo que carlos le había platicado, le dijo que el panteón en donde había sido enterrada no estaba a mas de 10 cuadras de su casa y que si aun pensaba que todo lo que decía, era un juego, se ofrecía a enseñarle la tumba de su hija, a lo que Carlos accedió.

Con mas dudas, en el trayecto a el cementerio, y aun sin creer lo que la mujer le decía, se enfilo hacia ese panteón, al llegar a la tumba, lo que vio, lo dejo perplejo, el saco del traje que carlos le presto a Brenda un día antes estaba en la cruz de la tumba.

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