Leyenda del valle encantado

Durante el día, aquel pequeño valle luce como cualquier otro, las aves surcan los cielos, los insectos se posan sobre las flores, y distintos animales saltan de aquí para allá intentando atrapar los rayos de Sol que se cuelan entre los verdes árboles. El aroma de la hierba se intensifica con la suave brisa, y los peces saltan gustosos en los arroyos dando un vistazo fugaz al mundo de los caminantes.

Al paso de las horas, el día se marcha, poco a poco es suplido por la oscuridad, no puede negarse, porque lo devora la penumbra, esta abre sus fauces y le obliga a morir en un instante, los animales se refugian en sus madrigueras, encima de los árboles, se esconden de las sombras que se mueven rápidamente entre la maleza, evidenciadas solamente por una ligera iluminación de Luna. Los arroyos guardan silencio y despiden una bruma espesa que invade todo el valle.

Risas macabras resuenan en los arboles huecos, aullidos viajan vibrantes entre las piedras y los intensos aleteos no dan tregua. Gritos, gemidos, llamados de auxilio, pero no hay alguien que responda, todo aquel que está en el valle en ese momento trae consigo oscuras intenciones, o es una pobre víctima de rituales satánicos, aquelarres, comidilla para un vampiro, hombre lobo o alguna otra demoniaca criatura que se haya dado cita esa noche.

Imágenes grotescas se hacen también presentes, fantasmas decapitados, espíritus desmembrados, todo tipo de apariciones que muestran el terrible pasado de ese territorio, no quieren quedar en el olvido, y que se ignore su trágica muerte.

Durante el día es un valle cualquiera, puedes fácilmente confundirlo con otro, pero es mejor que siempre que te internes en uno, salgas antes de que llegue la noche, porque no se le llama vale encantado a causa de las terribles cosas que suceden en él, sino porque se mueve, y algún día puede formar parte de tu bosque favorito, y la historia de tu muerte, se agregará a su leyenda.

{ 0 comments… add one }

Leave a Comment

Leer más
Leyenda de la Kikimora

La Kikimora es un espíritu femenino que se origina de los niños muertos sin bautizar o en los fetos abortados....

Leyenda de la casa del niño quemado

Fue en el año de 1717 cuando llegó a la Nueva España don Eulogio y su familia; para habitar la...

Cerrar